Lombricol
Fertilizante Orgánico Líquido FO-EO1


Garantiza al ser aplicado una carga biológica de millones de microorganismos/gramo representada por bacterias y hongos y otros organismos como las levaduras. Además de sustancias bioquímicas como los ácidos húmicos, fúlvicos, auxinas, giberelinas, aminoácidos, citocinas, que aceleran y mejoran los procesos fisiológicos de la planta y su nutrición, floración, fructificación y corrige las deficiencias fisicoquímicas de los suelos. El uso del FERTILIZANTE Lombricol FO - E01, aplicado de manera foliar, permite el biocontrol de los patógenos en las plantas al actuar sobre la superficie de hojas y microbios asociados. También tiene un efecto supresivo debido al amplio espectro de mecanismos, como la resistencia inducida, inhibición de la germinación de esporas, efecto antagónico y efecto bioestimulante. Los estudios realizados demuestran que los extractos poseen componentes activos de bacterias (Bacillus), fermentos (sporobolomyces y cryptococcus) y hongos, además de antagonistas químicos como fenoles y aminoácidos, los cuales tienen efectos positivos sobre el crecimiento y condiciones sanitarias de las plantas (Mendrzycki, 2001).

Origen del fertilizante orgánico líquido lombricol FO-E01

Proviene de la Lombriz Roja Californiana semi mutante pues su alimentación esta solamente en base a la hoja seca pulverizada del café, no se alimenta como cualquier otra lombriz que absorbe los macronutrientes del suelo para su crecimiento.

Duración del proceso de producción y desarrollo del fertilizante orgánico líquido lombricol FO-E01

La producción se realiza entre 10 y 12 meses, de los cuales de 8 ó 10 meses se mantienen los ingredientes en reactores que son los que se encargan de agitar y desarrollar el extracto de lombrices, al término de 10 primeros meses se traslada a otro tanque de aireación durante 1 ó 2 meses, finalizado este paso, se traslada a envases donde reposara solo el bioestimulante liquido durante 1 ó 2 meses, previa pasada por un sistema de filtración quedando retenido todo el sólido obtenido en el desarrollo de la preparación, posteriormente pasará a ser deshidratado y después pulverizado en los molinos para finalmente ser embolsado y vendido para sus diferentes usos y aplicaciones.

Nota: Nuestro fertilizante, es un bioestimulante liquido orgánico certificado que durante su producción desarrolla aminoácidos y protohormonas pudiendo ser usado para diversos tratamientos y aplicaciones en diferentes sectores a nivel nacional e internacional, trabajando en cualquier región, clima, altura, tierra, fruto, flor, planta, árbol, pasto, vegetal, hortaliza, etc. Llamado erróneamente fertilizante líquido orgánico foliar como son los productos ofrecidos a nivel nacional e internacionalmente, siendo productos repotenciados por químicos difícil de poder obtener la certificación orgánica.

Bioestimulantes

Según Ortiz et al, (1999), una forma para controlar enfermedades en diferentes cultivos, incluso en banano, ha sido el uso de Bioestimulates. Estos son fertilizantes líquidos que ejercen funciones fisiológicas al aplicarlos a los cultivos, ya que comúnmente están formados por aminoácidos, compuestos nutricionales y hormonas, que provocan los siguientes efectos:

1) Efecto bioestimulante

Los aminoácidos que son metabolizados de forma rápida, originan sustancias biológicamente activas que actúan vigorizando y estimulando la vegetación. Al ser utilizados en la agricultura, resultan de gran importancia en los periodos críticos de los cultivos, o en aquellos cultivos de producción altamente intensiva. Su aplicación en los momentos adecuados mejora el efecto de los restantes abonos minerales aplicados al cultivo (Parrota, 1991).

2) Efecto hormonal

Estimulan la formación de clorofila, de ácido indolacético (IAA), la producción de vitaminas y la síntesis de numerosos sistemas enzimáticos. La acción combinada de los bioestimulantes y las hormonas, se refleja en estímulos producidos sobre la floración, el cuajado de los frutos, adelanto en la maduración y mejoramiento del tamaño, coloración, riqueza en azúcares y en vitaminas (Parrota, 1991).

3) Efecto regulador del metabolismo de los microelementos

Los aminoácidos pueden formar quelatos con diferentes microelementos (hierro, cobre, zinc y manganeso especialmente), favoreciendo su transporte y penetración en el interior de los tejidos vegetales. La incompatibilidad biológica entre productos a base de aminoácidos y, por ejemplo, compuestos cúpricos, se debe a que los aminoácidos forman uniones con el Cu, el cual penetra en los tejidos vegetales y puede producir fitotoxicidad en el cultivo. Esta cualidad de transportar moléculas al interior de los tejidos vegetales se aprovecha actualmente para mejorar la eficacia de diversos productos fitosanitarios sistémicos o penetrantes como los fitorreguladores y funguicidas, que incluso permiten reducir la aplicación de determinadas dosis de fertilizantes o compuestos agroquímicos al cultivo (Parrota, 1991).

Además, según Poincelot (1993), los bioestimulantes estimulan el sistema radical y el crecimiento de las plantas debido al equilibrio nutricional y hormonal que se obtiene con su aplicación. Éstos pueden ser utilizados en pulverizaciones foliares a través de los sistemas de riego.

Aminoácidos en la fertilización foliar

Según Restrepo (1998), el uso de compuestos orgánicos y extractos de plantas como fuente de aminoácidos en la fertilización foliar de los cultivos agrícolas, se utiliza desde el año 1968. Actualmente los resultados de investigaciones sobre el efecto de los aminoácidos en la agricultura, demuestran su importancia para el desarrollo y productividad de los cultivos.

Los aminoácidos son los componentes básicos de las proteínas. Éstos constituyen, con los hidratos de carbono y lípidos, el tercer grupo de sustancias fundamentales de los organismos, tanto animales como vegetales. Las plantas sintetizan aminoácidos por medio de reacciones enzimáticas en procesos de aminación y transaminación. La aminación se produce por sales de amonio absorbidas del suelo y ácidos orgánicos obtenidos del proceso de fotosíntesis (Restrepo, 1998).

La planta realiza síntesis de proteínas a partir de los aminoácidos, siendo imprescindible la presencia de todos y cada uno de los constituyentes de la proteína en cuestión. El disponer de una solución que contenga un elevado contenido de aminoácidos libres, permite aportar a la planta una fuente directa para síntesis proteica. Sin embargo, además de suministrar una solución rica en aminoácidos libres, es importante suministrar las aminoácidos de importancia biológica, tales como: glicina, alanina, ácido glutámico y prolina (Restrepo,1996).

Los aminoácidos libres y los hidrolizados de proteína no sólo constituyen un nutriente, sino que son un factor regulador del crecimiento. Estos ejercen acciones diferentes en cada cultivo y en cada variedad. Pueden actuar cuando la planta muestre necesidades específicas, por ejemplo: en momentos de pleno crecimiento, floración, cambios ambientales como (heladas, sequías), enfermedades fúngicas o víricas. La principal ventaja del uso de aminoácidos libres en la fertilización foliar es que al ser absorbidos rápidamente por la planta, son utilizados inmediatamente, sin requerir mayores transformaciones (Restrepo,1996).

Efecto de los aminoácidos del sustrato sobre el funcionamiento de las plantas

Los aminoácidos en los suelos o sustratos, tienen una influencia directa sobre la actividad biológica y la materia orgánica. Estimulan la absorción de nutrientes por parte de las plantas, debido a que activan los mecanismos necesarios para hacerlos disponibles. El uso de aminoácidos en la en la fertilización foliar de plantas cultivadas en sustratos, aumenta la formación de sustancias que sirven de transporte a ciertos nutrientes y mejora las características físicas del sustrato, como la porosidad y la capacidad de retención de humedad (Buchanan et al, 2000).

Sustancias Húmicas

Las sustancias húmicas son materiales orgánicos que resultan de la descomposición de residuos orgánicos de plantas y animales. Son macromoléculas orgánicas con estructuras muy complejas y químicamente muy estables. En ellas siempre existen núcleos aromáticos como grupos carboxílicos, carboxílicos e hidroxilos. La formación de sustancias húmicas es un proceso químico biológico bastante complejo, el cual involucra la acción de microorganismos encargados de realizar la descomposición microbiana de los tejidos orgánicos presentes en el suelo, así como también una serie de reacciones químicas que llevan a cabo la transformación de la materia orgánica. Estas sustancias están compuestas por una mezcla de sustancias no húmicas (azúcares, aminoácidos, polisacáridos, proteínas, etc) y sustancias húmicas, que son mezclas de distintos compuestos macromoleculares complejos (Porta et al, 1994)

Efecto de las Sustancias Húmicas en el Desarrollo de la Planta

Las sustancias húmicas aplicadas por vía foliar tienen mejores resultados debido a que la absorción es de manera más inmediata. Al aplicar productos que contengan sustancias húmicas se logra incrementar el desarrollo de meristemos apicales, debido a que influyen en algunos procesos bioquímicos en la pared celular. Además, pueden actuar como transporte de nutrientes al interactuar con los fosfolípidos de las membranas (Chen et al, 1990).

Según Chen et al (1990), en estudios realizados en Inglaterra por Lawes y Gilbert (1905), se comprobó que la fertilidad de suelos puede ser conservada por tiempos muy prolongados solamente con la aplicación de minerales como fertilizante. Sin embargo, existe la posibilidad de que el ácido húmico además de dar ventajas en cuanto al crecimiento de las plantas, genere algún tipo de sinergismo con los minerals.

Según Bottomly (1920) citado por Chen et al (1990), la sustancia húmica en soluciones minerales ayuda al crecimiento de varias especies vegetales, lo que hace creer al autor que dicha sustancia actúa como hormona de crecimiento vegetal, a la cual llamó “auximone”. Sin embargo, otros investigadores como Olsen (1930) y Burk et al (1932), aseguran que el efecto positivo de las sustancias húmicas sobre las plantas se atribuye a la solubilización de iones como el Fe, por lo que cuando se utilizan sustancias húmicas para mejorar el crecimiento de las plantas, es necesario suministrar suficiente cantidad de minerales. La absorción de las macromoléculas orgánicas en las plantas tiene efectos bioquímicos en la pared celular, membrana o en el citoplasma. En el caso de los ácidos húmicos y fúlvicos, se favorece el crecimiento de las plantas si son aplicados vía foliar en concentraciones de 50 a 300 mg/L, ó en soluciones de nutrientes en concentraciones de 25 a 300 mg/L (Chen et al 1990).

Microorganismos Eficientes (EM)

En el año 1980 el Dr. Teruo Higa, profesor de horticultura en la Universidad del Ryukyus en Okinawa, Japón, descubrió la existencia del EM. Este producto se distribuye actualmente en más de 80 países del mundo. El EM viene del nombre en inglés Efficient Microorganisms (EM Technologies, 1998). Según las aclaraciones de Higa, el EM es un sistema agrícola ideal, sostenible, que mantiene y mejora la salud humana. Además, ayuda a proteger el ambiente y es más accesible económicamente. Los microorganismos de EM, son un grupo de formulaciones de microorganismos que han sido desarrollados y patentados por el Dr. Teruo Higa, con el objetivo de crear un suelo vivo, capaz de permitir altas producciones de cosechas mientras que los microorganismos sostienen sus propios procesos y eventualmente, llegan a ser capaces de sintetizar sus propios alimentos. Existen diversos tipos de formulaciones normalmente conocidas como EM2, EM3, EM4, dependiendo del tipo de microorganismos. EM2 y EM3 son utilizados en cosechas crecientes para facilitar la disponibilidad de materia orgánica y minerales en el suelo. La fórmula EM2 contiene levaduras, bacterias fotosintéticas y hongos. La fórmula EM3 posee bacterias, azotobacter y los actinomycetes fotosintéticos y el EM4 es utilizado para facilitar la descomposición de los residuos de cosecha y otros tipos de materia orgánica. Esta fórmula está compuesta principalmente por lactobacillus (EM Technologies, 1998).

El EM es un producto que posee muchos usos en la agricultura. Se utiliza principalmente para acelerar procesos de descomposición y fermentación de la materia orgánica. Además puede ser aplicado directamente al suelo, a la materia orgánica o de manera foliar. Al ser aplicado a las plantas de manera foliar, permite una mejor asimilación de los nutrientes y crea competencia con otros microorganismos dañinos que puedan interferir en el adecuado desarrollo del cultivo (Sustainable Community Development, 2001).